Tenía los ojos azules y tocaba el acordeón y le cantaba en su pecho amor a revolución Tania, Tania, Tania el pueblo tiene tu olor Tania, Tania, Tania eres guerrilla y flor.
Aquella canción tan triste que el río grande cantó cuando abrazó para siempre a la que el pueblo lloró Tania, Tania, Tania el pueblo tiene tu olor Tania, Tania, Tania eres guerrilla y flor.
El lamento de la guerra del altiplano lo hago diciéndote: el boliviano con la flor de Tania se quedó Tania, Tania, Tania el pueblo tiene tu olor Tania, Tania, Tania eres guerrilla y flor.